Saltar al contenido

Íncubos y súcubos, los Demonios sexuales

incubos y sucubos - Demonios sexuales

 

¿Habías escuchado hablar alguna vez de los llamados demonios sexuales? Seres terribles que disfrutaban abusando de sus víctimas mientras estas dormían. Las personas que tuvieron la mala suerte de toparse con los íncubos y súcubos a lo largo de la historia sufrieron horribles torturas, tanto físicas como psicológicas, dejando una huella marcada con fuego en sus vidas que jamás podrían borrar. Un celebre ejemplo de ello es el caso de Carla Moran, una mujer que sufrió abusos sexuales por parte de un ente invisible que la atormentó durante muchísimos años de su vida.

A continuación, te explicaré que son los íncubos y súcubos, en que se diferencian y que puedes hacer para protegerte de estos demonios

¿Qué es un íncubo o incubus?

El íncubo es un demonio masculino (aunque algunos datos afirman que los íncubos no poseen un sexo concreto, sino que pueden cambiar su género a placer) que disfruta poseyendo carnalmente a sus víctimas, la mayoría de ellas, mujeres. Estos demonios buscan desesperadamente reproducirse con el objetivo de conseguir descendencia.

La palabra íncubo proviene del latín “incubus“, que significa acostarse o estar sobre ti. Este demonio espera a que las mujeres se duerman para poder tener relaciones sexuales con ellas, colocándose encima para evitar que estas puedan oponer resistencia. Se dice también que los íncubos son capaces de mermar la salud de sus víctimas, llegando a provocarles incluso la muerte.

¿Por qué los íncubos desean conseguir descendencia a toda costa? Desde la antigüedad se dice que estos demonios pretenden tener hijos humanos para poder controlarlos, manipularlos y conseguir que estos realicen actos terribles, siempre con la ayuda de la manipulación y el control que estos ejercen sobre sus hijos.

Los íncubos son capaces de absorber la energía vital de sus víctimas, de este modo ellos se harán más y más fuertes cada vez, pudiendo vivir más tiempo. Es por esta razón que el íncubo es un demonio peligroso que podría matarte si no logras deshacerte de él. También existen ritos en el mundo del esoterismo que permiten a las personas invocar a íncubos para que estos hagan daño a los demás por beneficio propio o venganza. En conclusión, hacer frente a este demonio y librarse de su yugo es muy complicado, ya que es necesario poseer ciertos conocimientos avanzados de magia para llevar a cabo los rituales de expulsión.

Qué es un íncubo o incubus

¿Qué es un súcubo?

El súcubo es un demonio femenino (podríamos decir que es la versión femenina del íncubo) y su nombre procede de “succubus“, que significaría prostituta o estar debajo de tí. Los demonios súcubos siempre tratarán de seducir a los hombres con el objetivo de acostarse con ellos. Estos demonios toman la forma de una mujer joven y atractiva para lograr ganarse la confianza o atracción de los hombres.

¿Por qué los súcubos desean acostarse con los hombres? Como cualquier demonio que se precie, los súcubos quieren provocar el mayor daño posible a los demás, y para ello utilizarán a su descendencia para sembrar la desesperación y el dolor entre las personas. Los hijos que nacen fruto de la unión entre un demonio y un ser humano por lo general son deformes, enfermizos o retrasados mentales. Además, son más susceptibles a convertirse en marionetas de otros demonios mayores, siempre con el objetivo de que comentan actos terribles. Ellos son las marionetas del mal.

Qué es un súcubo

Incubos y sucubos, Cómo protegernos de ellos

Lo primero que debes saber es que los íncubos y súcubos tienen el poder de manifestarse en nuestra realidad, aunque normalmente se presentan por las noches mientras las personas duermen (También pueden materializarse de día, aunque es menos habitual). Son muchos los testigos que juran haber sido víctimas de estos demonios, sintiendo como esos entes aparecían de golpe y los sometían a un sin fin de torturas y actos sexuales. Evidentemente, esta sensación es traumática, sobre todo teniendo en cuenta que estos demonios son violentos y utilizan la fuerza e incluso la asfixia para someter a sus víctimas.

Una vez explicado esto, lo primero que debes descargar es que estés sufriendo algún tipo de problema médico. Todos sabemos muy bien lo delgada que puede ser la línea entre lo extraño y la enfermedad, así que deberás acudir a tu médico y explicarle lo que sientes. Una vez hayas descartado cualquier dolencia explicable podrás pasar al siguiente paso.

Para poder combatir a un enemigo primero necesitarás conocerlo y comprender sus intenciones. Los íncubos y súcubos quieren aterrorizarnos, quieren hacernos sentir mal, quieren que nos sintamos solos, desprotegidos, quieren robarnos nuestra energía… y en algunas ocasiones, quieren obtener descendencia.

Una vez que comprendas lo que quieren de ti, lo más importante que debes tener presente es que jamás debes desafiar a un demonio (independientemente de que se trate de un súcubo o un íncubo), ya que todos los demonios reaccionan realmente mal hacia las amenazas o los desafíos. Si sientes que uno de estos entes está atacándote, intenta decir algo en voz alta, como por ejemplo “sé lo que pretendes, y se lo que eres. Mi cuerpo es mío y no te pertenece a ti“.

Intenta demostrar al demonio que no tienes miedo y que estás seguro de ti mismo. Pero recuerda que a este tipo de entidades no les gusta que las desafíen, así que intenta no hablar con demasiada brusquedad, y sobre todo no los retes a nada ni los insultes. Simplemente ordénales que salgan de tu cama, de tu casa y de tu vida.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *